Cambio Climático

Santa Fe: Aprobaron una ordenanza de promoción de la agroecología

La norma, aprobada por unanimidad, está orientada a fomentar políticas, programas, proyectos y acciones para el desarrollo de la agroecología a nivel local.
El Concejo santafesino sancionó este jueves una ordenanza que tiene como objetivo el “fomento, promoción y fortalecimiento de políticas, programas, proyectos y acciones para el desarrollo de la agroecología.
como sistema integral de producción, comercialización, agroindustrialización, consumo de alimentos y otras producciones primarias”.
La agroecología es una ciencia orientada a la producción de alimentos y otros bienes primarios desde un enfoque integral, que busca la sustentabilidad tanto ambiental como social, económica y cultural. Además es una herramienta que aspira a un cambio social en búsqueda de la soberanía alimentaria.
Al respecto, la concejala Valeria López Delzar, autora de la ordenanza, señaló que “buscamos preservar el cinturón verde de la ciudad y el Gran Santa Fe, protegerlo del crecimiento de la ciudad que avanza sobre estos desarrollos productivos”. También afirmó que “con esta iniciativa pretendemos fomentar un vínculo más cercano entre quienes producen estos alimentos de forma sana y segura con quienes los consumimos”. Por último, explicó que “este es un paso más en lo que tiene que ver con acercarnos a la soberanía alimentaria y el acceso a la tierra, los modos de producción, la sostenibilidad social, ambiental y económica”.
El Ejecutivo Municipal deberá estimular el emplazamiento y funcionamiento de ferias para la oferta de productos agroecológicos en diversos puntos de la ciudad; proteger los desarrollos agroecológicos existentes y acompañar los nuevos; impulsar la creación de un corredor agroecológico en la ciudad de Santa Fe junto con el Ente de Coordinación del Área metropolitana; realizar campañas de difusión y formación para la población sobre el consumo y producción de este tipo de alimentos.
También se promoverá el acceso a la producción agroecológica en el mercado municipal, estimulando el abastecimiento interno y el emplazamiento de mercados de cercanía o ferias agroecológica y que cualquier dependencia municipal priorice la adquisición de productos provenientes de los Sistemas de Producción Agroecológica.
Por último, la ordenanza define la creación de un Consejo Consultivo para el Desarrollo de la Agroecología de la ciudad de Santa Fe, el cual estará integrado por tres miembros del Departamento Ejecutivo Municipal; dos concejales, tres representantes de productores agroecológicos, un miembro de entidades cooperativas, entre otros integrantes de organizaciones de la sociedad civil vinculadas a la temática. Entre sus funciones están colaborar en el diseño de políticas y acciones para profundizar los emprendimientos agroecológicos en el ámbito local y metropolitano; fomentar la articulación con instituciones gubernamentales y no gubernamentales para proponer capacitaciones; elaborar informes sobre el estado de la producción y desarrollo de la agroecología en la ciudad, entre otras.
Estuvieron presentes en las gradas del recinto de sesiones organizaciones e instituciones relacionadas y que participaron en la redacción de esta Ordenanza, entre ellas La Verdecita; Cooperativa Setúbal; Movimiento Desvío a la Raíz; Asociación Civil Capibara; ONG Naturaleza, Derecho y Sociedad; Multisectorial Paren de Fumigarnos; Foro Santafesino por la Salud y el Ambiente; Centro de Protección de la Naturaleza (CEPRONAT); Asociación Civil Parque Federal; Friday For Future Santa Fe; Comunidad por la Naturaleza; productores/as y trabajadores/as rurales, periurbanos y urbanos; agricultores/as familiares, campesinos/as e indígenas.

¿última oportunidad para la biodiversidad?

Cuando quedan pocas semanas para qué empiece la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático, que sin duda tendrá gran repercusión mediática, se ha celebrado la primera parte de la Cumbre de las Naciones Unidas sobre la Diversidad Biológica (COP15), que se ha celebrado de forma virtual entre el 11 y el 15 de octubre estando previsto que la segunda parte se celebre presencialmente entre abril y mayo de 2022.
La ciencia y el movimiento ecologista vienen avisando desde hace años de que la biodiversidad es esencial también para los seres humanos, y que todas y todos dependemos de ella, no se trata solo de que un millón de especies estén ya en riegos de desaparición, el oxígeno que respiramos es producido por las plantas, las cuales además almacenan carbono, ambas cosas importantes para la regulación del clima y la creación de aire respirable, pero también liberan agua y compuestos volátiles a la atmósfera, que a su vez influyen en la formación de las nubes y las precipitaciones.  La biodiversidad proporciona alimentos que comemos directamente y apoya la producción de alimentos en la agricultura a través de procesos como la polinización, el control de plagas y la salud del suelo. Además de ella obtenemos importantes beneficios culturales y de bienestar, ya que como han demostrado múltiples estudios un simple paseo por el campo o una zona verde reduce nuestro estrés y tiene múltiples beneficios mentales. Con la destrucción de la biodiversidad lo que está en riesgo es nada menos que el sustento de la vida. Sin embargo, no han existido grandes portadas en los medios de comunicación dedicadas a esta Cumbre Mundial, algo difícil de entender.
Aunque los grandes acuerdos de esta Conferencia de las Partes  del Convenio de las Naciones Unidas sobre la Diversidad Biológica se alcanzarán en su segunda parte, que se celebrará en Kunming (China) del 25 de abril al 8 de mayo de 2022, estos días se ha demostrado el firme compromiso verbal de los países miembros del Convenio en conservar la biodiversidad, pero también la falta de contundencia a la hora de abordar las causas subyacentes de la destrucción de la naturaleza. El principal ejemplo de esta falta de contundencia es la llamada «Declaración de Kunming», que ha supuesto un paso positivo en las negociaciones, pero está lastrado por su falta de definición. En ella se reconoce que las crisis ecológicas (pérdida de biodiversidad, cambio climático, degradación y desertificación de las tierras y los océanos) comparten muchos factores subyacentes impulsores del cambio» y demanda «acciones destinadas a transformar los sistemas económicos y financieros y garantizar la producción y el consumo sostenibles», pero no se definen las medidas concretas a adoptar. La gravedad que supone el inminente colapso de los ecosistemas requiere acciones urgentes y específicas. Sin una reformulación radical del sistema económico, basada en el decrecimiento global del consumo de energía y materiales, con criterios de justicia social, de redistribución y que reconozca los límites planetarios, no será posible parar la pérdida de diversidad biológica.
Pero el acuerdo más importante que se deberá adoptar en esta cumbre, y en el que se viene trabajando desde 2020 es el Marco Global post 2020. Una estrategia que comprende 21 objetivos y 10 hitos propuestos para 2030, que pese a las diversas reuniones negociadoras continúan careciendo de la necesaria ambición, no es suficientemente transformadora, y no será vinculante. En su contenido destaca la Meta 3 del actual borrador que establece como objetivo la declaración del 30% de las zonas terrestres y marinas como áreas protegidas para 2030 (la llamada meta 30×30). Las últimas décadas han demostrado que, aun siendo importante la protección de espacios, esta es una medida insuficiente para detener la destrucción de la naturaleza. A lo largo de estos años ha existido un gran aumento en el número y extensión de áreas protegidas a nivel global, pero de forma simultánea la pérdida de biodiversidad se ha acelerado. Por ello es imprescindible lograr una gestión enfocada a la conservación y uso sostenible del 100% de la superficie terrestre y marinas. Afortunadamente todavía hay tiempo para que en la siguiente ronda de negociaciones se logren avances sustanciales en esta importante estrategia.
 Aunque durante la primera parte de la cumbre se han anunciado importantes aportaciones económicas es vital que se logren compromisos económicos de otros países para asegurar la adecuada financiación del convenio y aumentar la prestación de apoyo financiero a los países en desarrollo, necesario para implementar el Marco Mundial post 2020. Esta es una de las asignaturas pendientes, pero debemos desconfiar del peso que se le está dando a la financiación privada y al papel de las corporaciones en el discurso económico del convenio y del Marco Global post 2020. La transformación integral o «Teoría del cambio» que plantea el Marco Global debe estar fundamentada en la movilización de fondos públicos, y así lo debería expresar la Meta 19 del documento.
Tal y como lo han reflejado en los últimos años los estudios La Perspectiva Mundial sobre la Diversidad Biológica 5 del Convenio para la Diversidad Biológica y el Informe de evaluación Mundial sobre diversidad biológica y servicios de los ecosistemas de la Plataforma Intergubernamental sobre Biodiversidad y Servicios de los Ecosistemas de Naciones Unidas, los países miembros del Convenio no han cumplido los acuerdos alcanzados en 2010 para detener la pérdida de biodiversidad en 2020, como ya había sucedido con los acuerdos de 2001. Estos fracasos han permitido que el ritmo de destrucción de la biodiversidad se haya acelerado, y que cada año que pase resulte más complicado cambiar nuestro modelo de producción y consumo.
Pese al escaso interés de los medios de comunicación, es esencial que la sociedad civil nos movilicemos y exijamos a los representantes políticos que le den a este Convenio la importancia que realmente tiene y se empiece ya a tomar medidas. No podemos permitirnos fracasar de nuevo en 2030, por lo que  nos enfrentamos a la que posiblemente será la última oportunidad para detener la pérdida de biodiversidad. Es posible que para 2030 se haya superado un punto sin retorno que reducirá la capacidad de los ecosistemas para recuperarse y propiciar los procesos y bienes que son esenciales para los seres vivos, incluidos los humanos…

Por el calentamiento global, los árboles crecen más rápido pero mueren antes

Luego de analizar más de 200 mil registros de anillos de árboles de 82 especies de todo el mundo, un grupo internacional de científicos arribó a la conclusión de que el calentamiento global y las altas emisiones de dióxido de carbono (CO2) están haciendo crecer más rápido los árboles, pero a su vez, que mueran antes que los de crecimiento lento.

Esto representa un gran impacto en la dinámica del ciclo del carbono a escala global ya que el CO2 almacenado en los bosques se liberaría nuevamente a la atmósfera antes de lo previsto.

“Los bosques representan uno de los sumideros más importantes de carbono en la superficie del planeta. Dado que el CO2 es el principal componente de los gases de efecto invernadero (GEI), es muy importante que los bosques lo retengan en su estructura y no sea liberado a la atmósfera. Si aumenta el contenido de estos gases, aumenta la cantidad de radiación retenida por la atmósfera, y se intensifican el calentamiento global y su impacto en los sistemas naturales y las actividades socio económicas”, explica Ricardo Villalba, investigador superior del CONICET en el Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLA, CONICET-UNCUYO-Gob. Mza.).

Diversas investigaciones indican que el aumento de CO2 favorece, a través de un aumento en la eficiencia del uso del agua, el crecimiento de los árboles y por ello la acumulación más rápida de carbono en los bosques. Por este motivo, una de las medidas propuestas globalmente para reducir o retrasar el aumento de CO2 en la atmósfera es incrementar y hacer más extensivas la forestación y la re-forestación de áreas de bosques degradados. Sin embargo, el estudio presentado por los investigadores, y publicado en la revista Nature Communications, muestra que los árboles que crecen más rápido tienen una vida más corta.

“Los resultados del estudio cuestionan la efectividad de las reforestaciones de rápido crecimiento favorecidas por el incremento de dióxido de carbono en la atmósfera como fuentes de almacenamiento de largo plazo del CO2 atmosférico. Efectivamente este compuesto será capturado por los nuevos árboles, pero si su crecimiento es rápido morirán antes y el CO2 retornará a la atmósfera. En otras palabras, los bosques no tendrán el efecto de un sumidero de carbono de muy largo plazo. La retención de carbono, fundamentalmente en el tronco y la raíz de los árboles, no tendrá un resultado de siglos o milenios”, agrega Lidio López, investigador adjunto del CONICET en el mismo instituto e integrante del estudio.

Es la primera vez que se realiza un análisis de este tipo a escala global. El estudio incluyó especies forestales de todos los rincones del planeta, incluidos los bosques tropicales.

“Las conclusiones de nuestro estudio, que implican una reducción considerable del efecto de sumidero de carbono por parte de los bosques en el futuro, aumentan aún más la urgencia de frenar las emisiones de gases de efecto invernadero. Los seres humanos se han beneficiado en las últimas décadas de la capacidad de los bosques para almacenar cada vez más carbono y reducir la tasa de acumulación de CO2 en la atmósfera. Sin embargo, es probable que esto se modifique a medida que los árboles de crecimiento lento y persistente sean reemplazados por árboles de crecimiento rápido, más vulnerables a los cambios ambientales”, concluye Villalba.

¿Millones de quebrachos terminan bajo las vías del ferrocarril?

Más de 2 millones de quebrachos de entre 60 y 80 años de edad fueron talados los últimos años para ser utilizados como durmientes de vías de tren. Así lo denunció la organización ambientalista Greenpeace, que sostiene que el número surge de las licitaciones del Ministerio de Transporte de la Nación publicadas desde el año 2013.

Ante nuevas licitaciones por 120.000 durmientes de madera, la organización ecologista reclama abandonar su uso lo antes posible.

Activistas de Greenpeace hicieron una demostración en el partido bonaerense de Moreno, donde se sacaron fotos con los durmientes y desplegaron carteles con los mensajes: “Trenes sin desmonte”, “Vías de tren, cementerio de árboles” y “Basta de talar quebrachos para trenes”.

Hernán Giardini, coordinador de la campaña de Bosques de Greenpeace, afirmó: “Es ridículo, perjudicial e innecesario que, en pleno siglo veintiuno, se sigan talando árboles nativos para durmientes de ferrocarril. Durante las últimas décadas la deforestación y la tala indiscriminada han colocado a la región del Gran Chaco al tope de los índices globales de pérdida de bosques nativos. Es necesario que el Ministerio de Transporte de la Nación establezca el abandono de los durmientes de madera en forma definitiva”. 

“Los trenes son claves –agregó- para avanzar en un sistema de transporte eficiente y de bajo impacto ambiental comparado con el transporte de carga vehicular. Es momento de tener una red ferroviaria sustentable, para lo cual es clave abandonar el uso del quebracho lo antes posible. Destruir bosques es un crimen”-

 

¿Prohibición de transporte público alimentado por energías NO renovables a partir de 2029?

Sergio Abrevaya, vicepresidente primero de la comisión de tránsito y transporte de la legislatura porteña aconsejó la sanción de un proyecto que contempla una iniciativa del Ejecutivo para implementar la posibilidad de realizar pruebas piloto. Finalmente no se contempló la prohibición de circulación del transporte que se alimente de energía no renovable.
Este miércoles se llevó a cabo una reunión mixta de la Comisión de Tránsito y Transporte -que preside la diputada de Vamos Juntos Cristina García- donde se pusieron en consideración el proyecto Nº 52-D-2020, autoría del Diputado Sergio Abrevaya y su agregado: 1480-J-2021, autoría del Jefe de Gobierno; el primero, referido a prohibir la circulación a partir de 2029 de vehículos de transporte de pasajeros que utilicen combustibles contaminantes y el segundo, referido a una modificación del Código de Tránsito y Transporte para experimentar con nuevas modalidades de servicios y de vehículos de transporte de pasajeros y de carga.
Luego de la misma se firmó dictamen para incorporar a las Definiciones Generales contenidas en el Código de Tránsito y Transporte de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires aprobado por Ley N° 2.148 (Texto Consolidado por Ley N° 6.347), la siguiente: “Prueba piloto: Conjunto de pruebas supervisadas por la Autoridad de Aplicación del Código de Tránsito y Transporte, en el marco de sus competencias, con el fin de recabar experiencias y evaluar nuevas modalidades de servicios y/o vehículos de transporte de pasajeros en ómnibus y de carga y/o modificación y/o adecuación de servicios existentes”.

En los fundamentos del mismo se explica que “resulta de vital importancia estudiar y evaluar opciones para la modernización y adecuación del transporte público en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires”.
Y agrega: “La movilidad como servicio incorpora el concepto de combinar nuevas tendencias en la movilidad urbana con servicios innovadores de transporte, con el objetivo de ofrecer a los usuarios y ciudadanos una solución personalizada para las necesidades de movilidad, con el objetivo de aliviar la congestión urbana (fomentando el uso de vehículos compartidos), minimizar el impacto negativo en el medio ambiente que poseen los vehículos convencionales (contaminación, emisiones de gases de efecto invernadero), ahorrar costos optimizando el servicio (estableciendo flexibilidad en las rutas y paradas de los mismos), entendiendo las necesidades de los usuarios. Para fomentar su desarrollo, las ciudades deben adaptar sus regulaciones, impulsando cambios que requieren la adaptación del sector del transporte y de la movilidad”.
Asimismo resalta que “el transporte es uno de los sectores que más gases de efecto invernadero emite, siendo estos los causantes del calentamiento global e impactando negativamente en la salud y la calidad de vida de las personas, por lo que resulta fundamental profundizar en el estudio de alternativas que busquen reducirlos. De los objetivos principales considerados en las pruebas que se proponen incorporar, cabe citar el de evaluar la operación de nuevos vehículos o modalidades de transporte en la vía pública, bajo condiciones reales de tránsito y circulación y/o circuitos cerrados, según lo requiera la prueba en cuestión, en pos de integrar nuevas tecnologías a los sistemas de transporte de la Ciudad”.
Y añade que “las pruebas piloto constituyen un proceso de selección ideal para innovar y avanzar en nuevas alternativas o reconversiones de los servicios de transporte de pasajeros en ómnibus y carga a través de experiencias locales. El carácter provisorio de la prueba, permitiría contar con un plazo para evaluar los resultados obtenidos, como por ejemplo, el funcionamiento de los vehículos y/o servicios propuestos, los costos asociados, determinar sus capacidades, la viabilidad y optimización de los mismos y eventualmente, su implementación, a los efectos de definir la necesidad de introducir adecuaciones a la normativa vigente con previsiones que importen el estímulo y favorezcan su uso. La adopción e incorporación progresiva de nuevas propuestas de movilidad aplicadas en función de las necesidades de las personas y transporte de bienes, beneficia un desarrollo rápido y eficaz del sistema de transporte de la Ciudad”.
Ahora bien, aunque no hubo consenso para prohibir a partir del año 2029 “vehículos de  transporte público de pasajeros (como autobuses, taxis, etc.) que funcionen a nafta y/o diesel u otro combustible que no provengan de energías renovables y amigables con el medio ambiente”, desde el oficialismo confirmaron que dentro de las pruebas piloto estará contemplado ese horizonte, con lo cual el diputado Abrevaya se mostró de acuerdo con el marco legal que se sancionará en la próxima sesión de la Legislatura.

Buscan frenar el fracking en Mendoza

En respaldo a la demanda interpuesta por la Asociación Oikos Red Ambiental contra el gobierno de Mendoza, la Asociación Interamericana para la Defensa del Ambiente (AIDA) presentó ante la Corte Suprema de Justicia de la provincia un escrito legal (Amicus curiae) para solicitar la inconstitucionalidad del Decreto 248, que reglamenta las actividades de exploración y explotación de hidrocarburos no convencionales mediante fracking o fracturación hidráulica. El escrito contiene evidencia con argumentos de derecho internacional que la reglamentación vulnera los compromisos climáticos del Estado argentino, así como el principio de precaución.

 “Como parte de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y signatario del Acuerdo de París, el Estado argentino asumió obligaciones internacionales de reducir emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) para mitigar la crisis climática”, dijo Claudia Velarde, abogada de AIDA. “Apostar por el fracking implica un incremento de esas emisiones y el incumplimiento de los compromisos climáticos del país.

 Existen estudios que asocian un incremento considerable de metano en la atmósfera con la fuga y quema de ese gas en la extracción de hidrocarburos vía fracking. Las emisiones de metano son responsables de casi el 25% del calentamiento global.

El Decreto 248 no contempla ninguna disposición ni medida efectiva para controlar las emisiones de GEI generadas por las actividades de fracking y sus efectos en el clima.

“Esto pone en evidencia que la norma es insuficiente en su contenido y que desconoce el principio de precaución”, explicó Velarde. “No existen las bases suficientes para que el gobierno de Mendoza regule el fracking de manera efectiva”.

El principio de precaución establece que cuando haya peligro de daño grave o irreversible, la falta de certeza científica absoluta no deberá evitar la adopción de medidas eficaces para impedir la degradación ambiental. En el fracking, siendo una técnica no convencional con un alto grado de dificultad técnica y científica, no existe certeza sobre sus impactos, lo que amerita aplicar el principio de precaución.

El escrito documenta la aplicabilidad de este argumento a partir de casos similares en otros países de la región. Uno de ellos es Colombia, donde actualmente existe una moratoria judicial al fracking basada en dicho principio.

“El Decreto 248 es incompatible con una adecuada observancia del principio de precaución”, recalcó Velarde. “En las últimas décadas, el desarrollo de esta técnica extrema ha despertado alarma a nivel mundial ante la evidencia de daños graves e irreversibles en el ambiente y en la salud humana, los cuales se agudizan con la crisis climática”.

El escrito presentado por AIDA se suma a otras acciones similares presentadas contra el decreto que reglamenta el fracking en Mendoza por organizaciones nacionales e internacionales, entre ellas la Asociación para la Promoción y Protección de los Derechos Humanos-Xumek, la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN) y Earthjustice.

Los desafíos ambientales que nos deja el 2020

15 de Enero de 2021

El 2020 unió al mundo en una palabra: COVID-19. Puede sonar evidente, pero marcó un antes y un después, con un mensaje claro: no podemos tener una humanidad sana sin una naturaleza sana.
 
Si esperábamos una señal de alarma, el planeta se encargó de mostrarnos que nuestra forma de vincularnos con la naturaleza ya no es sostenible. Nos encontramos ante una emergencia global y sanitaria que obliga a replantear cómo nos relacionamos con la naturaleza.
 
Al inicio de la pandemia creíamos que la disminución de la actividad, como consecuencia del aislamiento, reduciría nuestra huella ecológica. Esto ocurrió en los primeros meses y en grandes ciudades o centros industriales. Sin embargo, la conversión de ambientes naturales para nuevas áreas agrícolas y ganaderas no disminuyó. Los incendios forestales en el Delta y las provincias de centro y norte del país contribuyeron a aumentar la tasa de deforestación, que según adelantos oficiales podría duplicar los valores del 2019. Y aunque los fondos para la implementación de la Ley de bosques en el Presupuesto 2021 duplican en valor los asignados en el 2020, no superan el 5% de lo que debería asignarse para apoyar a provincias y propietarios, para evitar el desmonte y asegurar un manejo forestal sustentable. A pesar del reclamo de diferentes grupos ambientalistas y la proliferación de proyectos de Ley de Humedales, todo hace prever que terminaremos otro año sin una ley al respecto.
 
Los impactos ambientales también afectan al mar argentino: se descartan al mar sin vida 110 millones de kilos de merluza por año, por el incumplimiento de la Ley Federal de Pesca que lo prohíbe. Al mismo tiempo, la construcción de represas en el Río Santa Cruz no se detuvo a pesar de los problemas técnicos y económicos que muchas organizaciones advertimos en la Audiencia Pública sobre su Estudio de Impacto Ambiental.
 
Por otro lado, Argentina es el primer país latinoamericano en prohibir la producción, importación y comercialización de microplásticos en la industria cosmética, para reducir la cantidad de plástico que termina en sistemas fluviales y marinos. También, culmina el año con un fuerte compromiso presidencial de neutralidad de carbono al 2050. Esta mayor ambición climática propone reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 26%, pero queda el enorme desafío de transformar el anuncio y el compromiso en uno o varios planes de acción. Es allí donde los subsidios a los combustibles fósiles, la falta de fondos para conservar y manejar los bosques nativos, la inexistencia de leyes que prohíban o limiten la conversión de ambientes naturales parecen no estar en sintonía.
 
En el 2021 debemos unirnos para promover y trabajar por espacios de concertación en los cuales la naturaleza y personas formen parte del eje central del desarrollo del país; la recuperación económica no será posible sin incluir las variables sociales y ambientales. Si queremos reducir la probabilidad de futuras pandemias, debemos actuar ahora para detener el impacto ambiental. Este año, también, nos demostró que si disminuimos la presión que ejercemos, el planeta tiene una extraordinaria capacidad de recuperación. Una naturaleza sana, con su biodiversidad conservada, es vital para el bienestar de la humanidad. Nuestra salud y supervivencia dependen de la salud del planeta y, los argentinas y argentinos tenemos mucho para hacer al respecto.

Algunos impactos ambientales del fuego sobre el medio biológico

16 de Diciembre de 2020

El fuego genera una alteración significativa en el sistema natural que provoca: la pérdida de biomasa, estructura vegetal, fragmentación de hábitats y pérdida de especies endémicas de la región. Se ven afectados los servicios ecosistémicos que brindan los distintos ambientes, como los valiosos servicios que aportan humedales y bosques. El impacto más notorio sobre la fauna se presenta en la pérdida de su hábitat y nichos ecológicos, reduciendo la diversidad y su abundancia relativa, con un efecto prolongado en el tiempo luego del fuego. Por otro lado, mientras la destrucción de los hábitats de los animales afecta fuertemente a las especies con menor movilidad, otras escapan del incendio refugiándose en otros sitios. A su vez, generan una presión sobre el nuevo ambiente en el que se refugian y provocan desequilibrios en el ecosistema. Asimismo, la competencia entre especies es mayor, escasean fuentes de agua y especies para la alimentación, afectando consecuentemente las redes tróficas del sistema. Bajo otra perspectiva, la biomasa en combustión genera transferencia de calor al sistema suelo. Los organismos del y los procesos relacionados al fuego están fuertemente condicionados al régimen térmico e hidrológico del medio en que habitan. La temperatura que va tomando el suelo en profundidad depende de la intensidad del fuego, de la carga de combustible vegetal, de la duración del fuego y de la humedad retenida en el suelo. Finalmente, las alteraciones biológicas se inician a un rango de 40-70 ºC con la degradación de las proteínas y la muerte de los tejidos. La muerte de las semillas puede ocurrir en un rango de 70-90 ºC, dependiendo del tipo de organismos. La muerte de microorganismos ocurre a temperaturas entre 50-120 ºC, siendo los hongos menos resistentes que las bacterias. Los microorganismos facilitan el ingreso de importantes nutrientes a las Serviciotas y están involucrados en la sustentabilidad de un suelo en términos de almacenamiento, ciclado de nutrientes y procesos biogeoquímicos de un ecosistema.