El INTA y Cervecería y Maltería Quilmes, juntos por la sustentabilidad de la agricultura

El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria y la Cervecería y Maltería Quilmes están trabajando juntos en le impulso a la producción de cebada agroecológica. Lo hacen a través productores de Tres Arroyos, que abastecen del cereal a Quilmes, mientras especialistas INTA trabajan en el rediseño del campo experimental de la empresa.

“La cerveza nace en el campo. Somos una agroindustria donde la cebada es fundamental para nuestro negocio. Por esto, el compromiso con la agricultura sustentable es central en nuestra plataforma de Sustentabilidad. Para alcanzarlo, implementamos el mejoramiento genético de la cebada para la adaptación al cambio climático y acompañamos a los productores agropecuarios en la transición regenerativa para impulsar buenas prácticas agroecológicas”, señaló el gerente de Investigación y Desarrollo de Cervecería y Maltería Quilmes, Antonio Aguinaga.

El objetivo propuesto por el INTA es el de “realizar el acompañamiento de los productores en transición agroecológica que formen parte del programa de agricultura regenerativa de la Cervecería y Maltería Quilmes y evaluar la evolución de los sistemas productivos en base a diferentes indicadores, que puede ser el balance de nutrientes, el análisis de la calidad del suelo, el aumento de la biodiversidad vegetal, entre otros”, explicó, por su lado, Martín Zamora, coordinador nacional de Agroecología del INTA.

Cervecería y Maltería Quilmes es una compañía con 130 años de historia en Argentina y está comprometida con la preservación del medio ambiente y la prosperidad de sus comunidades para continuar elaborando bebidas durante los próximos 100 años.
En esta línea, Vanesa Vázquez, gerenta de sustentabilidad de Cervecería y Maltería Quilmes, destacó: “La sustentabilidad es el negocio y es la que nos permite seguir creciendo. Esto significa que para Cervecería y Maltería Quilmes la sustentabilidad forma parte de la toma de decisiones de la compañía”. A su vez, indicó que hace 130 años están «comprometidos con el desarrollo sustentable para crear valor económico, cuidando y regenerando el ambiente e impulsado el desarrollo de la comunidad».

Aguinaga, además, consideró que “es necesario transformar la manera en la que actualmente se produce para actuar por la sustentabilidad de los suelos y detener el cambio climático», y aseguró que «esforzarnos para recuperar la biodiversidad no sólo impactará positivamente en el ecosistema agrícola y el planeta, sino también mejorará la productividad de los suelos con una mirada a largo plazo”.