· Keraná, una yaguareté que había sido rescatada en Paraguay, será la primera hembra de la especie en pisar suelo chaqueño argentino luego de más de 35 años.
· La siguiente será Nalá, la hija de Tania y Qaramta, nacida en el Centro de Reintroducción del Yaguareté en el Parque Nacional El Impenetrable en Chaco.
· Estas acciones de manejo activo buscan recuperar al depredador tope del ecosistema, lo que ayudará a revertir el proceso de extinción de la especie y contribuirá al desarrollo local basado en el turismo de naturaleza.
Parque Nacional El Impenetrable, Chaco — Este pasado viernes, las puertas del Centro de Reintroducción del Yaguareté en el Parque Nacional El Impenetrable (Chaco) se abrieron para dejar pasar a Keraná, la primera hembra de yaguareté en pisar el Impenetrable chaqueño en 35 años. Seguirá a esta liberación la de Nalá, la hija del yaguareté silvestre Qaramta y la hembra de cautiverio Tania, nacida en los corrales del Centro.
El gobernador de la provincia del Chaco, Leandro Zdero, que estuvo presente en el acto, comentó: «La recuperación del ambiente en El Impenetrable y el mejoramiento de la calidad de vida y la economía de sus habitantes es una política de estado que vamos a potenciar. El retorno del yaguareté es un símbolo de prosperidad de los parajes y pueblos vecinos al parque nacional. El monte y su vida silvestre son parte de nuestra cultura y ahora, a través de su conservación, también de nuestro desarrollo».
Estas liberaciones marcan un hito en el proyecto de conservación que busca salvar las poblaciones del depredador tope en esta región, donde tuvo una presencia muy abundante hasta finales del siglo XIX. Arthur Dobson es uno de los numerosos viajeros que dejaron testimonios de ello: “Hemos visto no menos de veintisiete tigres en tres días” escribió el explorador Arthur Dobsonen en 1899 durante una recorrida por un sector del río Bermejo donde hoy se emplaza el Parque Nacional El Impenetrable.
Actualmente, quedan menos de diez yaguaretés confirmados en el millón de kilómetros cuadrados de extensión del Gran Chaco argentino, y todos son machos. La reintroducción de hembras promete ser crucial para recuperar al principal depredador de Sudamérica en este bosque seco que abarca Argentina, Brasil, Paraguay y Bolivia, uno de los ecosistemas más amenazados del mundo. Aunque continúa siendo en buena medida desconocido y desprotegido, el Chaco es el segundo ecosistema más importante en términos ecológicos en Sudamérica, detrás del Amazonas.
La Aparición de Qaramta y una Nueva Oportunidad para el Yaguareté
En 2019, el hallazgo de una huella de yaguareté en el Parque Nacional El Impenetrable inició un ambicioso proyecto de recuperación de la especie. Para confirmar el registro se colocaron cámaras trampa en la zona que filmaron —por primera vez— a un yaguareté en libertad en el Chaco argentino. Gracias a diversas acciones de manejo activo, incluyendo la incorporación de hembras de cautiverio para atraerlo y mantenerlo dentro del área protegida, el equipo de Rewilding Argentina junto a Proyecto Yaguareté logró capturar a Qaramta y colocarle un collar satelital que permite su monitoreo.
El siguiente paso fue la construcción de grandes corrales dentro del Parque Nacional, donde se logró cruzar a Qaramta con una hembra de cautiverio, algo que nunca se había hecho en el mundo con un gran felino. Esta audaz acción dio sus frutos: de la unión de Qaramta y la yaguareté Tania nacieron Nalá y Takajay, una hembra y un macho respectivamente. Paralelamente, se comenzaron a traer animales silvestres de otras regiones del Chaco paraguayo, como Keraná.



