Su intervención habría sido determinante en el avance del traspaso de la Justicia laboral a la órbita porteña y en la reconstrucción de puentes políticos entre ambos espacios.
Mientras avanza el proceso de transferencia de la Justicia laboral nacional a la Ciudad de Buenos Aires, una figura histórica de la política porteña volvió a ganar protagonismo en las negociaciones: Daniel Angelici. Según fuentes del oficialismo porteño, el dirigente conocido como «El Tano» tuvo un papel relevante en la articulación política que permitió avanzar con una medida considerada estratégica tanto por el Gobierno de la Ciudad como por sectores empresariales.
La transferencia de competencias judiciales es un reclamo de larga data de la administración porteña y forma parte de una agenda más amplia vinculada a la modernización del sistema judicial y a las reformas laborales que actualmente se debaten en el Congreso nacional.
En ese contexto, referentes de La Libertad Avanza habrían colaborado en las gestiones necesarias para obtener respaldo político e institucional. Sin embargo, distintas fuentes coinciden en señalar que Angelici fue uno de los principales articuladores del diálogo entre el PRO y el oficialismo nacional.
Su rol habría contado con el aval de Mauricio Macri, quien mantiene una relación de confianza con el dirigente radical y lo considera una pieza clave para garantizar la gobernabilidad en la Ciudad de Buenos Aires, especialmente en un escenario de creciente complejidad política para la gestión de Jorge Macri.
Los puentes con La Libertad Avanza
Uno de los canales de diálogo más fluidos estaría dado por la relación que Angelici mantiene con Darío Wasserman y con dirigentes de La Libertad Avanza en la Ciudad, entre ellos Pilar Ramírez, considerada una de las principales referentes del espacio alineado con Karina Milei.
La reconstrucción de estos vínculos permitió abrir instancias de cooperación entre dos fuerzas que hasta hace pocos meses mantenían una relación marcada por la confrontación política.
No obstante, las conversaciones institucionales no implican necesariamente un acuerdo electoral. Fuentes cercanas a las negociaciones sostienen que cualquier entendimiento de largo plazo dependerá de definiciones futuras sobre la estrategia electoral de ambos espacios de cara a 2027.
La disputa por el futuro político de la Ciudad
Las diferencias aparecen con mayor claridad cuando se analiza el escenario electoral porteño. Mientras sectores del PRO buscan preservar su histórica influencia en la Ciudad, dentro de La Libertad Avanza crecen las aspiraciones de disputar directamente la jefatura de Gobierno.
En ese marco, nombres como Patricia Bullrich y Manuel Adorni aparecen entre las posibles figuras competitivas del oficialismo nacional para el distrito.
Desde el Gobierno porteño, sin embargo, aseguran que la gestión de Jorge Macri muestra signos de recuperación en materia de imagen pública, especialmente en áreas como seguridad, ordenamiento del espacio público y salud.
El regreso de un operador histórico
Lejos de los primeros planos, Angelici volvió a ocupar un lugar central en la política porteña. Reconocido por su capacidad para construir consensos entre distintos sectores del poder político, judicial y empresarial, el dirigente aparece nuevamente como uno de los principales interlocutores en la relación entre el PRO y La Libertad Avanza.
Tras varios intentos fallidos de acercamiento entre ambas fuerzas por diferentes vías, Mauricio Macri habría vuelto a confiar en su histórico aliado para encauzar las negociaciones y contribuir a la estabilidad política de la Ciudad.
Por ahora, el diálogo avanza sobre cuestiones de gestión y gobernabilidad. El eventual traslado de ese entendimiento al terreno electoral sigue siendo una incógnita.



