Así como Costa Rica marca un camino en América Latina y se propone descarbonizar por completo su economía para 2050, Irlanda apuesta por la energía eólica para lograr un objetivo parecido. Ha comenzado un proyecto experimental de energía eólica en aguas profundas con el fin de aprovechar al máximo este recurso marino.

Irlanda quiere que el 70% de la electricidad consumida por el país sea generada a través de fuentes renovables para el año 2030. Actualmente solo produce el 30% a través de fuentes limpias, siendo el gas el principal recurso utilizado.

Para lograr la meta planteada, es necesario apoyarse en el uso comercial de la energía eólica flotante. A pesar de la abundancia de lugares para hacer este tipo de instalaciones, no todos son adecuados Una prueba piloto para una plataforma flotante de aerogeneradores eólicos se desarrollará en la Costa Atlántica de Irlanda y tendrá un costo de 31 millones de euros.

Irlanda es uno de los cinco Estados miembros que han solicitado a Bruselas una participación más activa en la estrategia de descarbonización a largo plazo, apoyando un futuro 100% renovable.