Juruna y Mariau son dos hembras de yaguareté criadas en Brasil, con el mínimo contacto humano luego de que cazadoras mataran a su madre. El centro que las rescató, NEX, las cedió al equipo de reintroducción de especies que funciona en los Esteros del Iberá, a cargo de la Fundación Conservation Land Trust.

«El manejo fue diferente a los demás ejemplares, cuyo origen era de cautiverio y traían consigo una impronta difícil de borrar. Con ellas se evitó el contacto visual y auditivo, ofreciendo desafíos de alimentación y “ejercicios de entrenamiento” mediante el enriquecimiento ambiental para mantener despierto su instinto natural, rompiendo rutinas a diario para que no se acostumbraran. Para ellas fue un gran cambio, y para nosotros un gran desafío manejar en simultáneo dos ejemplares de la especie evitando todo tipo de contacto con nosotros».

Así contó la experiencia de su llegada el equipo de CLT, que sigue avanzado y en febrero de 2019 incorporó 15 guacamayos rojos, que son los primeros animales traídos desde Europa.