Un proyecto que propone una solución natural a una recurrente problemática en la provincia e Corrientes, como el dengue, fue diseñado por dos chicos de un colegio del pueblo de San Roque y los llevó hasta Estocolmo, para competir por el llamado Premio Nobel del Agua, el International Stockholm Water Prize.

Micaela Itatí Linera y Emiliano Fernando Aquino, son los autores del proyecto “Lucha biológica contra el Aedes aegypti” que se quedó con el primer premio en la instancia nacional. Tiene como elemento clave para reducir la aparición de larvas de mosquito, la utilización de la tararira negra o caballita, que es un pez autóctono de la zona que se alimenta de ellas.

El premio tuvo el apoyo de Agua y Saneamientos Argentinos (AySA), empresa que funciona bajo la órbita del Ministerio del Interior, Obras Públicas y Vivienda y fue entregado en una realizada en el Club Sueco de la Ciudad de Buenos Aires, con la presencia de José Luis Inglese, presidente de AySA y promotor del Premo hace 20 años; Carlos Ríos secretario general adjunto del SGBATOS; Christian Taylor, presidente de AIDIS Argentina y Andreas Pérez Fransius, encargado de negocios de la embajada de Suecia.

«Yo puedo asegurarles que este premio les cambia la vida a los chicos», dijo en un emotivo discurso uno de los docentes de la Escuela Normal Juan García de Cossio de San Roque, Leonardo Amarilla. Este profesor ya acompañó a Estocolmo a otros alumnos que resultaron ganadores del Premio.

Los estudiantes recibirán además una placa, un diploma y la publicación de su trabajo en la revista “Ingeniería Sanitaria y Ambiental”.

El Premio Junior del Agua, impulsado por la Asociación Argentina de Ingeniería Sanitaria y Ciencias del Ambiente (AIDIS Argentina) está destinado a jóvenes que se encuentren cursando el secundario y apunta a desarrollar su interés en la conservación, protección y administración del agua a través de la generación de proyectos en los campos tecnológicos y científicos.