Un aguará guazú que había sido rescatado en septiembre en la localidad de Pérez Millán, provincia de Buenos Aires, fue liberado en la isla de San Alonso, en los esteros del Iberá. La liberación fue posible gracias al trabajo conjunto del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, Fundación Temaikén, The Conservation Land Trust (CLT) y de la Municipalidad de Pérez Millán.

El ejemplar había sido encontrado en un área urbana de provincia de Buenos Aires, alejado de su zona de distribución natural. A partir de allí, se activó el protocolo de acción para rescate de animales, que involucró a la Dirección de Fauna Silvestre y Conservación de la Biodiversidad de la cartera ambiental, que lleva adelante el Plan de Acción Extinción Cero, junto a personal de Fundación Temaikén. De este modo, se autorizó su traslado al Centro de Recuperación de Especies de la Fundación, donde se le realizaron chequeos veterinarios y estudios de comportamiento, en el marco del Programa de Recuperación de Especies Amenazadas. Posteriormente, se mantuvo en aislamiento humano y se trabajó en  la preservación de conductas propias de su especie, indispensables para sobrevivir en la vida silvestre. Todos estos comportamientos se estudian a través de registros de cámaras colocadas en un recinto donde se aloja transitoriamente.

El aguará guazú (Chrysocyon brachyurus), también llamado lobo de crin, es una especie autóctona y el cánido más grande de Sudamérica. Se encuentra amenazado a nivel nacional e internacional. La especie está protegida conforme la Ley N.º 22421 y su Decreto Reglamentario 666/97. Además se encuentra categorizada en peligro de extinción en Argentina según resolución de la ex-SAyDS N°1030/2007. Por otra parte, se encuentra incluido en el apéndice II de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y flora Silvestres (CITES).

 Habita en ambientes abiertos como sabanas, pastizales, bosque abierto, palmares, bañados y esteros. Las principales causas por las que se encuentra amenazado son la pérdida de su hábitat natural por diversos factores, la caza ilegal, el atropellamiento en rutas y el mascotismo.

 El Plan de Acción Extinción Cero tiene como objetivo fortalecer las acciones y políticas para la conservación de especies autóctonas en estado crítico de extinción que se encuentran distribuidas en diversos ecosistemas de Argentina.