El Ministerio de Ambiente de la Nación autorizó por primera vez, y como excepción, la comercialización dentro del país y la exportación de de la carne de 200 guanacos de Santa Cruz. Se trata de una prueba impulsada por el gobierno de la provincia, que a su vez enfrenta a una gran presión de los productores ganaderos para que se ponga freno al crecimiento exponencial de la población de guanacos que tienen una gran superposición de su dieta con las ovejas y a a los que se hace responsable del descenso de la productividad de los campos.

El guanaco es una especie sudamericana, cuya población está hoy en un 90% en la Argentina, ya que prácticamente se ha extinguido en Perú, Bolivia y Paraguay y sólo sobrevive en nuestro país y, en menor medida, en Chile. Distintas medidas de protección a nivel internacional y nacional implementadas en los años 90 se unieron a la decadencia de la actividad ovejera, y al abandono de buena parte de las estancias, para que el guanaco experimentara una fuerte recuperación en la Patagonia durante las últimas décadas.

Santa Cruz es la provincia del guanaco por excelencia. Los estudios poblacionales no parecen del todo confiables, aunque no dejan dudas del crecimiento. En su plan de manejo de la especie, aprobado en diciembre de 2014, la provincia de Santa Cruz impulsó la esquila de guanacos silvestres vivos y también la producción de carne. Las dos actividades comenzaron con pruebas pilotos durante el año pasado.

Los santacruceños dicen que el mercado de Santa Cruz es muy chico y por eso diseñan un plan para que la carne de guanaco llegue a todo el país.