Los efluentes cloacales, y no industriales, son el problema más grande que tiene el Riachuelo. Así lo entienden quienes trabajan en el plan de saneamiento del Riachuelo ordenado por la Corte Suprema, que no tiene los resultados que se esperaban a esta altura.

Con ese tema tiene que ver las obras cloacales que la empresa AySA está realizando con el objetivo de alcanzar el 100% de cobertura de servicios de agua potable y cloacas en los próximos 8 años.

Las obras de redes secundarias cloacales denominadas “Avellaneda Centro” y “Barrio General Pinto”, en el partido de Avellaneda, comprenden la construcción de una nueva red de desagües, mediante la instalación de 37 kilómetros de cañerías, para la evacuación de los efluentes cloacales en esas zonas. Beneficiarán a 13.300 habitantes de la zona sur de la concesión y suman una inversión de alrededor de $187 millones + IVA.

El efluente cloacal generado en la red secundaria “Avellaneda Centro” será evacuado a través de dos colectores a gravedad hacia las estaciones de bombeo cloacal Cristóbal Colón y Avellaneda Oeste. La nueva red de desagües cloacales del Barrio General Pinto permitirá la recolección y el transporte de los efluentes cloacales de esta zona mediante la instalación de 24 kilómetros de cañería colectora y se prevé la ejecución de 1679 conexiones domiciliarias. Para completar esta obra, se encuentra en su última etapa de ejecución la Estación de Bombeo Cloacal Gral. Pinto.