Después de más de medio siglo de ausencia en la zona, mayor mamífero terrestre de Sudamérica ya comienza a reproducirse en vida libre en el Iberá. Nació la primera cría de tapir,  como producto de los animales procedentes de la Estación de Fauna Autóctona de Salta y la Reserva Experimental Horco Molle de Tucumán que se fueron liberando en los estero.

Se trata de un proyecto que la fundación Conservation Land Trust (CLT) inició en 2016 para traer de vuelta a Corrientes al tapir.

 

El recién nacido es un macho y es hijo de Nena, una hembra que llegó de la Estación de Fauna Autóctona de Salta para incorporarse en marzo de este año al grupo de fundadores de la nueva población de tapires en Iberá. Con la llegada de esta cría ya son siete los ejemplares (2 machos y 4 hembras adultos, más el pequeño macho) que viven en Rincón del Socorro, una reserva natural propiedad de CLT que será donada al estado argentino para ser parte del Parque Nacional Iberá.

 

El nacimiento de esta cría significa un paso más en la ambiciosa tarea de traer de vuelta las especies de fauna que habían desaparecido del Iberá. Este programa de restauración de fauna extinta es el más grande del continente americano y fue iniciado en 2007 por la fundación creada por Douglas y Kristine Tompkins con la liberación de los primeros osos hormigueros.

 

Desde entonces, el programa ha contado con la participación activa de los gobiernos de Corrientes y Argentina, autoridades de otra provincias, y el apoyo de decenas de organizaciones públicas y privadas, y de particulares de Argentina y el extranjero.

 

El programa de rewilding de Iberá se ve reforzado con la donación de las tierras de CLT para crear el Parque Iberá (que con 700,000 hectáreas sería el mayor de la Argentina) y el trabajo de múltiples instituciones para promover que Iberá se convierta en un destino de ecoturismo que sirva como fuente de empleo y orgullo para los habitantes de la región.

 

El tapir es el mayor mamífero terrestre de Sudamérica y está considerado como en peligro de extinción en la Argentina. Este raro animal ha visto reducida a su población a menos de la mitad en los últimos 100 años debido a la destrucción de su hábitat y la cacería.