El agua es un recurso renovable pero finito. Por eso un grupo multidisciplinario del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) está trabajando en la determinación de la huella hídrica de los alimentos. Se trata de medir la eficiencia en el uso de agua durante los procesos productivos.

Especialistas en diferentes temáticas distribuidos en 15 centro del país forman la Comisión de Huella Hídrica de Productos Alimenticios (COHHAL). El primer trabajo consiste en conocer cuánta agua insume la producción de quesos de pasta semidura, trabajo que es realizado con la colaboración de dos empresas en las provincias de Entre Ríos y Buenos Aires, que tienen una producción láctea de alrededor de 2200 y 36000 litros diarios, respectivamente.

El programa se desarrolla  en el marco del Programa de Alimentos Diferenciados del INTI, lo que garantiza que la experiencia que se inicia con el cálculo de huella hídrica de quesos semiduros se extienda luego a otros productos de consumo masivo en la Argentina.

El INTI planea avanzar en el cálculo de esta huella en la cadena del maní (INTI-Córdoba) y en la incidencia del agua a lo largo de la cadena avícola (INTI-Entre Ríos). También inició el relevamiento en bodegas para contabilizar la cantidad de agua que se emplea en la producción de vinos argentinos (desde INTI Mendoza).