Después de siete años en que sabía bien qué hacer con ellas, el primer cargamento de pilas argentinas partió rumbo a Francia para su tratamiento y recuperación. Se trata de 10 toneladas de pilas y baterías en desuso que fueron recolectadas por el Gobierno de la Ciudad para que no fueran a parar, con su carga de contaminación, a los rellenos sanitarios. Las pilas habían sido juntadas entre 2008 y 2009 y su destino final era hasta ahora incierto, con los riesgosuq ello significa.

Según informó el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación el buque con  las pilas partió del puerto de Zárate para Francia, donde serán llevadas hasta la localidad de Saint-Quentin-Fallavier, como inicio de un programa proyectado para dar solución al desecho de estos residuos.

Esta exportación es el puntapié inicial para la implementación de un programa en desarrollo que brindará a la población una solución para desechar las pilas agotadas, dijo el ministerio. El programa tendrá dimensión federal basada en el principio de responsabilidad extendida al productor.

De esta manera, se buscará disminuir la generación de residuos y reforzar la toma de conciencia sobre la peligrosidad del entierro de las pilas y las baterías en desuso. Es por ello que el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable recuerda que, en cuanto a la generación de residuos, el primer paso es intentar reutilizarlos; si no se pueden volver a usar, se recomienda el reciclaje. En caso de que la reutilización no pueda realizarse, se intenta su valorización. El anteúltimo camino es el tratamiento para reducir la peligrosidad. Por último, si nada de lo anterior es posible, la disposición final se efectúa mediante el entierro.