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Douglas Tompkins lo soñó hace casi 20 años, cuando la Administración de Parques Nacionales (APN) lo llevó a conocer San Alonso, una antigua estancia ganadera de 10.000 hectáreas en lo profundo de los Esteros del Iberá, una zona de pantanos, lagunas y pastizales en la provincia de Corrientes, que la mayoría de los argentinos sólo conocen por haberla estudiado en colegio. Desde entonces la fundación de Tompkins, Convervation Land Trust (CLT) compró 150.000 hectáreas en el Iberá para destinarlas a conservación. Durante los primeros años, pocos le creyeron. Dijeron que venía a robarse el agua, para llevársela a Estados Unidos. Ahora, cuando está cerca de cumplirse el primer aniversario de la trágica muerte de Tompkins en la Patagonia chilena, su sueño comienza a hacerse realidad. CLT entregó a la APN las primeras 25.000 hectáreas del Iberá. A lo largo de los próximos tres años, la fundación hará donaciones anuales hasta para que pueda constituirse allí un Parque Nacional, que ya fue aceptado por la Legislatura de la provincia de Corrientes.

En realidad, el objetivo original de Tompkins era que se donaran en conjunto a la APN las tierras de CLT en el Iberá con las 550.000 hectáreas de tierras fiscales que hoy forman el Parque Provincial Iberá, de manera que se constituyera en Corrientes un Parque Nacional de 700.000 hectáreas, que hubiese sido uno de los más grande de la Argentina. El gobierno de Corrientes, sin embargo, siempre se mostró reticente a ceder sus tierras a la jurisdicción nacional y luego de la muerte de Tompkins –en diciembre de 2015, en un accidente mientras practicaba kayak en el lago General Carrera-, su viuda, Kris, decidió acelerar el asunto y no esperar a una decisión provincial. Así, sobre las 150.000 hectáreas que CLT terminará de donar en 2019 se constituirá el Parque Nacional, que será lindero al Parque Provincial, con lo cual se concretará el área protegida de 700.000 hectáreas, aunque con dos jurisdicciones.

La cesión de las tierras de lo que se llama Portal Cambyretá al Estado Nacional fue firmada en septiembre por Kris Tompkins con el presidente Mauricio Macri, en la residencia Olivos. El acto de entrega, en el Iberá, se hizo el 6 de noviembre, que es el Día de Parques Nacionales, con la presencia del gobernador correntino, Ricardo Colombi, quien marcó el fuerte respaldo de la provincia.

En el Iberá, la fundación CLT realizó un trabajo de restauración ambiental sobre lo que antiguamente eran estancias ganaderas y puso en marcha un fascinante programa de reintroducción de especies extinguidas, que ya llevó a la provincia de Corrientes al oso hormiguero gigante, al pecarí de collar y al tapir. Ahora se está llevando adelante el proyecto más ambicioso de todos, que es el de devolver al Iberá al gran felino americano, el yaguareté, con una pareja de ejemplares nacidos y criados en cautiverio que deben servir de reproductores para los yaguaretés que serán liberados.