La compañía Antofagasta Minerals, que opera en Chile el yacimiento de cobre y molibdeno Los Pelambres, promete llevarse los 500 neumáticos gigantes que depositó en territorio argentino, por un “error” que atribuye al ministerio de Minería chileno.

Pero lo más grave no son los neumáticos, sino las 55 millones de toneladas de roca –residuos de la actividad minera- que fueron depositados allí y cubren unas 54 hectáreas a más de 4.000 metros de altura, sobre una zona de la Cordillera que está cubierta de hielo y nieve durante gran parte del año. De acuerdo a estudios realizados por el Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR), estos residuos –que según Antofagasta Minerals son “roca inerte, sin tratamiento industrial de ningún tipo”- ya han provocado la contaminación de las aguas superficiales y subterráneas en la zona, donde nace el río Carnicería, que es afluente del río San Juan, el más importante de la provincia homónima.

La compañía chilena dice que retirará los neumáticos pero que no puede hacer lo mismo con las rocas y por eso firmó este año un convenio con la provincia de San Juan por el cual se comprometió a “aislar” los residuos. Un convenio del que el gobernador Sergio Uñac debió desdecirse cuando el escándalo creció, con el argumento de que la compañía dijo públicamente que para ella era definitivo lo que para San Juan era provisorio.

“Todo lo que nos interesa es tratar con el gobierno nacional chileno para que los residuos sean retirados y transportados a Chile y se devuelva el área a su estado anterior”, dijo el vicecanciller argentino Carlos Foradori el mes pasado cuando estuvo ante las comisiones de Ambiente y Relaciones Exterior del Senado. Allí coincidió con Pino Solanas, quien venía denunciando no sólo una violación a la soberanía argentina sino también a la Constitución Nacional, que prohíbe la importación de residuos peligrosos.

Del gobierno chileno, mientras tanto, lo único que se sabe es que sigue refugiándose es que es un problemas entre empresas privadas –Antofagasta Minerals y la suiza Glencore, operadora del yacimiento El Pachón, del lado argentino- y que no puede hacer nada porque el tema está judicializado en San Juan. ¿La solución? Lejos…